Exposiciones

Desde el miércoles 26 de mayo hasta el 18 de junio, en La Idea, el espacio colaborativo de la librería Bakakai, se expondrán los grabados realizados durante los últimos dos años en el taller “Gráficas la Redonda” que funcionó en el —nunca del todo— desaparecido CSOA La Redonda, espacio autogestionado que desde finales de los años 90 llevaba siendo el símbolo de la cultura squatter en Granada. La exposición está conformada por más de cincuenta obras hechas con diferentes técnicas de grabado en relieve y monotipia. La entrada es gratuita y las visitas guiadas corren por cuenta de la intuición de cada uno/a. La muestra se inaugura el miércoles 26 a partir de las 19 h. con un improvisado taller de estampación en vivo.

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El proyecto de Gráficas la Redonda  nació en febrero de 2018. En un principio surgió como un taller de grabado en relieve, inspirado en el Taller de Gráfica Popular y en los talleres de grabado mexicanos. Siguiendo estos pasos, se pretendió habilitar un espacio de creación colectiva, utilizando el grabado como herramienta de expresión y difusión de ideas. El taller se planteó con un doble objetivo: primero, generar el material gráfico del centro social La Redonda y, además, para que colectivos y movimientos sociales de Granada pudieran conocer la técnica y así poder crear sus propios carteles y recursos gráficos.

Durante dos años el proyecto se fue consolidando y mutando hasta escenarios que jamás se platearon. El taller fue gratuito y abierto a todo el público que quisiera adentrarse los procesos manuales de estampación. El carácter político de la gráfica creada en el taller permaneció. Sin embargo, la pluralidad de gente, de sus inquietudes e intereses, impregnó el espacio de un ambiente de experimentación.

Una de las constantes del taller fue trabajar con materiales reciclados. No sólo se sustituyó el linóleo por DM, sino que también comenzamos a fabricar las tintas y lo mejor de todo: un tórculo quimérico, hecho a base de todo lo que fuimos encontrando por el camino. En todo este proceso, la magia del grabado, solucionar problemas técnicos y el trabajo colectivo, fueron los elementos que le dieron fuerza a este taller, que hoy vuelve a abrir sus puertas en la Kasa Kuna (c/ Elvira).

Después de que el Tribunal Supremo desestimara el caso del centro social y de que la constructora que reclamara la propiedad del espacio derribara más de veinte años de historia, no sólo han quedado los grabados realizados por toda la gente que nos visitó, grabados que hoy se exponen en Bakakai, sino muchísimas cosas más. Porque como se decía en el último comunicado que el centro social La Redonda publicó: «Hay proyectos que nos construyen al mismo tiempo que los construimos, por eso nunca desaparecen del todo».